Existe un estigma con el Acordeón, pues regularmente se le asocia a ciertos tipo de música vernácula; esto quizá a que se adaptó con facilidad a la música popular en diversos países, entre ellos México.
Sin embargo, durante el siglo XX, el acordeón cromático o bayan fue usado por diversos compositores, sobre todo por sus características sonoras e interpretativas, las cuales fueron explotadas de diversas maneras.
Dentro del catálogo de obras para acordeón vale la pena señalar la Sequenza XIII de Luciano Berio dedicada a Teodoro Anzellotti; De Profundis y Bajo el signo de escorpión, de Sofia Gubaidulina; esta última para acordeón y orquesta.
Teodoro Anzelloti es uno de los intérpretes más destacados del acordeón, e incluso él ha realizado numerosos arreglos de piezas para piano u otros instrumentos, para interpretarlas con su acordeón. Entre las más destacadas están Rrrrrrr de Mauricio Kagel, Musica Ricercata de György Ligeti, varias piezas de John Cage, como Cheap Imitation, Imaginary Landscape No. 1, Dream, etc. Uno de los discos más interesantes de Anzellotti es en el que interpreta varias piezas originales para piano de Eric Satie.
Otros de los intérpretes importantes del acordeón son Stefan Hussong, Eva Zöllner, Jaroslaw Bester y Mie Miki, quienes al igual que Anzellotti, han expandido las fronteras interpretativas del Acordeón.
Teodoro Anzellotti interpreta las primeras tres piezas de Musica Ricercata de György Ligeti
Algunas otras piezas para acordeón
Joheol (fragmento), de John Zorn, interpretado por Jaroslaw Bester (miembro del Klezmer Cracow Band)
Road Runner, de John Zorn, interpretado por Mie Miki
Sequenza XIII (fragmento) de Luciano Berio, interpretada por Teodoro
Anzellotti, a quien está dedicada esta pieza
Gnossiene No. 5 (original para piano) de Satie, interpretada por Teodoro Anzellotti
Rosalie (Rrrrrrr) de Mauricio Kagel, interpretada por Teodoro Anzellotti
La guitarra en llamas y sin cuerdas de Frank Zappa.
El arpa con cuerdas de alambre de púas de Harpo Marx.
Como dijo Debussy: "Las reglas no hacen una obra de arte".
O como dijo Edgar Varèse: "La falta
de respeto
por el orden
establecido
es la base de
toda obra
creadora".
*Música de Cámara Instantánea (2005). CONACULTA: México.
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Como verán, Varèse era todo un cronopio, un sujeto tan poco convencional como los otros músicos citados por Alberto Blanco en su poema. En la siguiente cita del musicólogo Harold C. Schonberg, es posible advertir la forma en que componía Varèse; sin embargo, como siempre, recomiendo echarle una oreja (muy atenta) a su obra.
«Me perseguía una obsesión: un instrumento nuevo que liberase a la música del sistema temperado», dijo cierta vez [Edgar Varèse]. Buscaba instrumentos nuevos que originasen sonidos nuevos, y de un mundo extraño comenzó a componer música electrónica mucho antes de que hubiese nada parecido a ella. Estaba muy interesado en el ritmo y el timbre —mucho más que en la armonía tradicional— y perseguía el “sonido puro como sustancia viva”. Con el fin de hallar el instrumento de sus sueños trabajó con el inventor ruso Leon Theremin, quien creó un instrumento electrónico llamado theremin, y también con los Bell Telephone Laboratories.
Harold C. Schonberg
Octandre, interpretado por el Gropius Ensemble
Toda la obra de Edgar Varèse se encuentra reunida en un álbum de 2 CD's (no fue muy prolífico) del sello DECCA, interpretado por la Royal Concertgebouw Orchestra, ASKO Ensemble y dirigido por Riccardo Chailly. Es bastante recomendable este álbum que pueden descargar en el blog Música del siglo XX, el resto es ruido.
Satie es sin duda un compositor camaleónico, un ser extraño que eludió todas las etiquetas para así convertirse en el ermitaño que ahora recordamos. Porque aunque se le ha asociado a innumerables movimientos artísticos, desde el dadaísmo, el surrealismo y cualquier cantidad de vanguardias, él siempre se mantuvo a una férrea convicción de artista independiente.
Si alguien escucha la obra de Eric Satie, que no sólo se trata de escuchar las Gymnopedias, tal vez no parezca la obra de un compositor revolucionario como Igor Stravinsky o Arnold Schoenberg; sin embargo, es revolucionario en tanto se sitúa al extremo de la "obra de arte total" de Richard Wagner; es decir, un arte simple, de armonías que se despegan de la armonía tradicional, pero que nunca se convierten en disonancias totales. En Satie no hay estridencia, pero tampoco hay pulcritud absoluta.
Yo opino que su obra musical era como su temperamento, es decir, relajado, irónico, incluso sarcástico. En muchas ocasiones hizo sátiras de algunas obras, como la "Sonatina burocrática" que ironiza una muy conocida Sonatina de Clementi. O basta con dar un vistazo a algunas partituras de Satie, como las Six Gnossiennes, en las que le da indicaciones inesperadas al pianista. A continuación las indivaciones de la Gnossienne No. 3:
Conseillez-vous soigneusement - Aconseje cuidadosamente Munissez-vous de clairvoyance - Provéase de clarividencia Seul, pendant un instant - Solo, durante un instante De manière a obtenir un creux - De forma que obtenga un hueco Très perdu - Muy perdido Portez cela plus loin - Lleve esto más lejos Ouvrez la tête - Abra la cabeza Enfouissez le son - Entierre el sonido
Y aunque parezcan descabellados, estas indicaciones "afóricas", son el resultado del pensamiento poético del compositor. De esta manera yo tuve la idea de crear mis propios aforismos "à la Satie" y elaborar un poema en su memoria, y lo titule "Al piano lo toca Satie".