sábado, agosto 30, 2008

les mots sont allés...


a la memoria de Luciano Berio



[el cello
atestigua su partida]


en una
extremidad
de la nada,

del vacío
que el silencio
llena con sus gritos /


canto de cristal
fragmentado
por el
pulso del
sonido /

es la inexorable
tregua
del silencio


la que puebla
los oídos
sepultados /


las
    palabras
                se han
                         marchado...


Cello-Presto / L.A.

6 comentarios:

Sideral dijo...

"...es la inexorable tregua del silencio..."


Mi agrado por leer admiraciones hacia la música es inmensa... Siento que a veces en palabras y pensamientos de otros puedo plasmar mis propias emociones... Muchas gracias...^^


Un gran abrazo
¡Que estés bien!

MaleNa dijo...

Las palabras se marchan pero nos queda los maravillosos silencios.
Luciano Berio es de color inmortal.

Me fascina tu casa, es bella en extremo.


Buen fin de semana Luis.


MaLena.

Luis Alvaz dijo...

Sideral...

Para mí no es posible referirme a la música y al sonido mas que con admiración.

Hacer a la palabra aliada de nuestras emociones y nuestras inquietudes debe ser el objetivo de la creación literaria.

Va de regreso un abrazo para ti.


Malena...

Aunque el silencio impere tus palabras siempre serán esperadas en este espacio.

Con Berio siempre surgen ideas interesantes, por sus nociones de la música, por todo lo que nos legó.

Muchas gracias.

Un abrazo

Gabriel dijo...

Cuando las palabras se marchan, nada queda, ni el silencio, que tan solo es... una palabra (o todas)
Gracias por tus palabras, por Berio.
Un abrazo grande Luis.

Gabriel

MARICHUY dijo...

Luis

Tu segundo comentario me hizo recordar una pieza de Smetana, llamada Moldava; aunque él la concibió como homenaje a ese río que cruza la hermosa Praga, a mi me parece tan bella como melancólica. Aqui te dejo el link (me encontré otro video más decente, je)

Saludos

http://www.youtube.com/watch?v=LlLPLO90fSk

Luis Alvaz dijo...

Gabriel...

Seguramente Berio se percató de eso mucho antes que nosotros, y fue capaz de expresarlo con una pieza para cello solo. Aunque también creo que se refiere a la incapacidad de las palabras por expresar algunas cosas, y he ahí lo esencial. De hecho me parece un poco como a esa disputa entre la semiótica y la semiología, ya que el signo lingüístico no es capaz de atestiguar todo el significado que el ser humano puede comunicar, y ahí entra la música y el arte en general. Hay que recordar que Berio era amigo de uno de los estudiosos más importantes de la semiótica en Italia: Umberto Eco.

Saludos Gabriel, un abrazo.


Marichuy...

Creo que Smetana, Janacek y Dvorak son los compositores checos más reconocidos, y quizá los más importantes (aunque también está Alois Hába entre los contemporáneos). Es curioso porque no se recuerda mucho que Smetana, al igual que Beethoven, padeció de sordera y tuvo que dejar la dirección orquestal; quizá para "bien", porque pocos años después compuso la serie de poemas sinfónicos "Mi patria", donde está la pieza a la cual te refieres: El Moldava, y tienes razón, he tenido la oportunidad de escucharla en vivo y es una pieza maravillosa.

Muchas gracias por tu visita. Saludos, seguimos en contacto.