domingo, marzo 08, 2009

Instrumentación (de Luis Buñuel)*

Una de las grandes melancolías de mi final de vida
es no poder oír la música.

Violines
Señoritas cursis de la orquesta, insufribles y pedantes. Sierras del sonido.

Violas
Violines que llegaron ya a la menopausia. Estas solteronas conservan aún bien su voz de media tinta.

Violoncellos
Rumores de mar y de selva. Serenidad. Ojos profundos. Tienen la persuasión y la grandeza de los discursos de Jesús en el desierto.

Contrabajos
Diplodocus de los instrumentos. El día que se decidan a dar su gran berrido, ahuyentarán a los espectadores despavoridos: ahora les vemos oscilar y gruñir satisfechos por las cosquillas que les hacen contrabajistas en la barriga.

Flautín
Hormiguero del sonido.

Flauta
La flaua es el instrumento más nostálgico. ¡Ella que en manos de Pan fue la voz emocionada de la pradera y del bosque, verse ahora en manos de un buen señor gordo o calvo!... Pero aun así, continúa siendo la Princesa de los instrumentos.

Clarinete
Es una flauta hipertrofiada. Algunas veces, el pobre, suena bien.

Oboe
Balido hecho madera. Sus ondas, profundos misterios líricos. El oboe fue hermano gemelo de Verlaine.

Corno inglés
Es el oboe ya madro, con experiencia. Ha viajado. Su exquisito temperamento se ha tornado más grave, más genial. Así como el oboe tiene quince años, el corno tiene treinta.

Contrafagot
Es el fagot del terreno terciario.

Arpas
Balcones dorados por donde unas señoritas endomingadas asoman sus bustos.

Xilófono
Juegos de niños. Agua de madera. Princesas tejiendo en el jardín rayos de luna.

Trompeta con sordina
Clown de la orquesta. Contorsión, pirueta. Muecas.

Cornos
Ascensión a una cumbre. Salida del sol. Anunciación. ¡Oh! El día que se desenrrollen como un "espantasuegras".

Trombones
Temperamento un poco alemán. Voz profética. Sochantres de vieja catedral con hiedras y veleta mohosa.

Tuba
Dragón legendario. Su vozarrón subterráneo hace temblar de espanto a los demás instrumentos, que se preguntan cuándo llegará el príncipe de bruñida armadura que los libere.

Platillos
Luz hecha añicos.

Triángulo
Tranvía de plata por la orquesta.

Tambor
Truenecillo de bambalina. "Algo" amenazador.

Bombo
Obcecación. Grosería. Bom. Bom. Bom.

Timbal
Odres de aceitunas sonoras.

Tres jóvenes mujeres surrealistas que sostienen en sus brazos las pieles de una orquesta (1936), de Salvador Dalí

*Publicado en la revista Pauta, Cuaderno de Teoría y Crítica Musical, No. 107, Julio - Septiembre de 2008.

10 comentarios:

marichuy dijo...

Luis

Me encanta su definición de violines, muy irónica, aunque yo diría que más que pedantes son las "niñas bien" de la orquesta; casi las aristócratas.

Pero creo que la que más poética me parece, es la de los platillos: "luz hecha añicos".

Saludos

Invunche dijo...

Hola Luis
Estoy actualizando los archivos cambiándolos de rapidshare a mediafire. Estoy en la parte por ahora de los espectrales. Dale una revisada y espero que todo vaya bien de ahora en más.
Hasta pronto

Azû dijo...

Platillos
Luz hecha añicos.

wow, esa me gusto mucho.

Luis Alvaz dijo...

Marichuy...

Yo creo que en ocasiones sí son pedantes, aunque tienes razón, son las "niñas bien", jeje. Bueno, también existen los renegados.

A mí también me encantó el aforismo de los platillos.

Saludos

Luis Alvaz dijo...

Invunche...

Muchas gracias, estaré al tanto; tu blog me parece muy bueno, y has hecho una gran labor.

Saludos

Luis Alvaz dijo...

Azû...

Así es, es genial. Una idea tan poética podría desencadenar más ideas poéticas.

Un sonido que colapsa con la luz.

Saludos

Juan Pablo dijo...

Descubrí tu blog por casualidad y me gustó este texto. Me atreví a tomarlo para postearlo en otro lugar, créditos de por medio. Espero no te moleste.

jp

Ernesto dijo...

excelentes comparaciones. lo mas interesante es como todas esas personalidades, esos colores se combinan y se contrastan.

Luis Alvaz dijo...

Juan Pablo...

Me agrada tu atrevimiento, y siendo que el texto no es mío, tampoco puedo rehusarme; de hecho la finalidad de poner este tipo de textos es que otras personas tengan la oportunidad de leerlos, y me parece que ese debe ser el objetivo de toda fuente de información, más allá de las falacias legales de los derechos de autor.

Saludos, espero que sigas visitando éste, tu blog.

Luis Alvaz dijo...

Ernesto...

No lo había visto como una comparación, sino como el desglose de la personalidad que tiene cada instrumento en esa sociedad llamada orquesta; claro que falta el dictador, el monarca de los instrumentos que es la batuta del director.

Se ha visto, en otras ocasiones, a la orquesta como una sociedad monárquica, y a otras agrupaciones, como un cuarteto de cuerdas, como una democracia perfecta.

Sin embargo, tienes razón, al combinar las personalidades se obtiene una gama de colores interesante.

Saludos